Zika y Aborto

En varios países de Latinoamérica se ha propagado la alerta por el virus del Zika, enfermedad que se adquiere por el piquete de mosco y que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) provocaría en las mujeres embarazadas que sus hijos nacieran con microcefalia.

Lamentablemente, está corriendo el temor generalizado; como si todas las mujeres embarazadas se fueran a convertir en madres de niños afectados con esta lesión cerebral.
Pareciera que exterminar a los bebés fuera más importante que el combatir al causante de este mal –el aedes aegypti-.

TLMD-embarazo-embarazada-ultrasonido-shutterstock_155825624

No suena nada bien, ¡más bien parece que hay truco encerrado!

Para muchos es sabido que hay una porción de la sociedad, que pretende llamarle al aborto, derecho; cuando es claro que no lo es. En nuestro país es un delito y en muchos otros de América Latina también lo es.

Para el caso de los países en dónde el aborto está despenalizado, es sólo que la ley lo permite, pero ello no es considerado un derecho humano. Sería una gran incongruencia que se considerara como derecho para un sujeto, sin que importara violarle las garantías al otro, que en este caso es un bebé.

Algunas de estas personas están en altos mandos de muchas agencias internacionales, tales como la ONU, la misma OMS, etc. Y desde allí lanzan recomendaciones a los países miembros para que cambien sus leyes y políticas a favor del aborto.

Lo han intentado de muchas formas, y casi siempre se encuentran con el rechazo de quienes estamos a favor de la vida y es que simplemente sus demandas no encuentran eco en la mayor parte de la población, chocan sus discursos con la inteligencia humana, pues es difícil concebir que el aborto pueda ser benéfico.

Les quieren hacer creer sobre todo a las más jóvenes que no hay ninguna implicación tras el aborto y que ello les soluciona el “problema”, cuando en realidad es el inicio de otros problemas y esto lo sabemos bien, por la experiencia de chicas que ya han pasado por esto.

El Zika les ofrece una “gran oportunidad” a estos promotores, claro está, si logran convencer a los gobiernos y a la población de que es necesario contar con leyes pro aborto… ¿el truco? Usar esta falacia para sus fines. ¿Por qué decimos que es una falacia? Pues bien, basta ser cuidadosos y atentos a las investigaciones con las que se cuenta. (Consultables en la página web de la OMS).

En primer lugar la relación Zika-microcefalia no se ha demostrado científicamente a juzgar por los documentos que ha difundido tanto la OMS como la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Lo que han dicho es que se ha observado un incremento inusual de casos de microcefalia en Brasil, sin embargo parece ser que estos casos están mayormente vinculados al uso de pesticidas que al zika, sobretodo porque en 21 países que han confirmado la presencia del virus no se ha dado este fenómeno en los bebés.

Por otro lado la OMS reportó en octubre de 2015 la presencia de 3,530 casos “sospechosos” de microcefalia incluyendo 46 niños fallecidos, sin embargo solo a 4 de estos casos se les comprobó mediante pruebas de laboratorio. Dos de aborto y dos recién nacidos; y sólo estos últimos dos fueron los únicos que dieron positivo al zika.

Alarmar a la población infundadamente no es correcto, porque para sospechas, ¡bueno! Las tenemos de todo tipo, por ejemplo tenemos la sospecha de que están usando el zika para otros fines….El zika existe y tiene dueño. La Fundación Rockefeller, lo ha “patentado” y menciona como fuente la región de Uganda desde 1947… (¿Habría que preguntarse por los casos de microcefalia en esta zona, no?…no hay reportes.)

¿Qué tendrían que hacer los gobiernos? Sin duda combatir al causante de la transmisión -al mosco- como se hace en las campañas del dengue o el chikungunya; y señalar que son necesarias mayores investigaciones científicas y no especulaciones antes de alertar a la población.

La prioridad es matar al mosco y cuidar a la mujer embarazada y el aborto no debe formar parte del catálogo pues no es la cura a ninguna enfermedad.

Por: Ivette Laviada

Compartir esto.

Share

Tags :