Concentración en la Plaza Grande de Mérida, Yucatán.
Sábado 20 de octubre 2018, 5 de la tarde

– Licenciado Enrique Peña Nieto, Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos.
– Licenciado Andrés Manuel López Obrador, Presidente Electo.
– Lic. Mauricio Vila Dosal y titulares del Poder Ejecutivo de cada Estado de la República.

– Lic. Martí Batres Guadarrama, Presidente de la Cámara de Senadores.
– Lic. Porfirio Muñoz Ledo, Presidente de las Cámara de Diputados Federal.
– Lic. Felipe Cervera Hernández, Presidente de la Cámara de Diputados del Estado de Yucatán.
– Presidentes de las Cámaras de Diputados de todos los Estados de la República.

– Lic. Luis María Aguilar Morales, Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
– Todos los Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

– Lic. Olga Sánchez Cordero, futura Secretaria de Gobernación,
– Lic. Marcos Celis Quintal, Presidente del Tribunal Superior de Justicia del Estado de Yucatán.

– Presidentes de todos los partidos políticos, nacionales y estatales.
– Representantes todos los de medios de comunicación, nacionales y estatales.

Ciudadanos todos.

Muy buenas tardes:

Nuestra presencia, en esta plaza principal de la ciudad de Mérida Yucatán, obedece a nuestra solidaridad con el clamor desatado por la tentativa de legalizar el aborto en toda Latinoamérica y que ahora, por una iniciativa de ley, existe el peligro real de legalizarlo en todo nuestro país. Si en nuestra constitución el aborto se aprobara como un derecho, humano, obligaría en automático a expedir legislación secundaria que “garantice y disponga” los medios para ejercerlo como derecho en todo el país, en todos los hospitales públicos. A todos los médicos y personal de salud que trabaja en ellos se les obligaría a “prestar ese servicio” y con posibilidad de represalias para quien se negara a ello.

Lic. Enrique Peña Nieto, confiamos en que ud, tendrá en consideración hasta el final de su mandato que no es el aborto, lo que necesita el país. Lic. Andrés Manuel López Obrador, durante su campaña, sus prioridades fueron el combate a la corrupción, la austeridad, la honestidad y combate a la pobreza por justicia ante los más desprotegidos, esto es lo que movió a una gran mayoría a votar por Ud., no la legalización del aborto que nunca incluyó entre sus propuestas. Escuchar y consultar a la sociedad sí que ofrecieron cumplir. Sr. Presidente actual y Sr. Presidente electo, confiamos en que escucharán este clamor.

Pero nos dirigimos también a todos nuestros legisladores, especialmente porque sabemos que muchos contemplan esta iniciativa de legalización del aborto como bandera de lucha contra la violencia hacia las mujeres, la equidad de género o como problema de salud pública. Seguramente en esta batalla, hay personas sinceramente comprometidas con las luchas de la mujer y que merecen todo nuestro respeto, en eso estamos totalmente de acuerdo, pero nuestra presencia este día en toda la república, es invitarles encarecidamente a dimensionar todas las consecuencias que este cambio legislativo ocasionaría, aumentando en lugar de disminuir en un mediano plazo, la pérdida del respeto a la dignidad de las personas que no se pueden defender, la violencia física, psicológica y social, hacia la misma mujer, así como el fomento de la impunidad del o los agresores, llámense pareja sentimental, padres u otros más; la perspectiva del “derecho” a eliminar consecuencias, seguirá fomentando menor reflexión, mayor sexo sin compromiso y a más temprana edad, con las consecuencias ya probadas, de mayor promiscuidad, ITSS, violencia, divorcios y mayor descomposición en la familias y la sociedad en general. POR ESO PROPONEMOS UNA PROPUESTA MEJOR: ¡SALVEMOS LAS 2 VIDAS!

En AME (Ayuda a la Mujer Embarazada A.C.) en donde he trabajado desde hace más de 22 años, en equipo, en favor de casi 2000 mujeres embarazadas en estado de vulnerabilidad, ofreciéndoles una ayuda profesional integral, es donde he constatado que la violencia contra la mujer, es una realidad, que el abuso sexual contra menores, es una realidad, que los embarazos en adolescentes, con violencia o sin ella o por no tener una perspectiva de vida mejor, son patrones culturales que se siguen dando ligados a pobreza, marginación, mala calidad de la educación escolarizada y no escolarizada y por familias disfuncionales o desintegración familiar.

También puedo hablar de programas de prevención con acciones de educación para una sexualidad responsable con más de 15000 adolescentes y jóvenes, en los que constatamos, que la simple información y entrenamiento sobre el uso de anticonceptivos que más del 95% de los jóvenes afirman conocer, no disminuye el índice de embarazos ni mucho menos el de ITS. Consideramos que al joven se le ha hablado mucho de derechos, pero se ha promovido muy poco su responsabilidad, el respeto que le merecen las personas que se involucran en una relación, la necesidad de madurar y de prepararse exigentemente para ser mejores personas, ciudadanos responsables, tener relaciones duraderas y ser padres de familia con calidad humana y en el momento más adecuado.

En AME, hemos trabajado en todo ello, sin importar lo lastimada o limitada que puedan estar las mujeres que atendemos o los jóvenes a quienes nos dirigimos y hemos visto frutos muy alentadores, pero no ha sido fácil y constatamos cada día lo difícil que es ayudar y educar en el ambiente actual, que resalta como máximo valor la libertad individual sin cortapisas y sin la reflexión, ni estrategias para entender, que sin respeto a valores, como la justicia, la honestidad, el apego a la verdad o el respeto a la persona del otro, buscando su bien, con esfuerzo, dominio de uno mismo y perseverancia, no podrán disminuir ni embarazos prematuros, ni violencia, ni ITS. Ofrecer el libertinaje como un bien es el mayor engaño a los jóvenes, las familias y la sociedad.

Creen realmente que la legalización del aborto es signo de progreso y civilidad? Aunque muchas sociedades más desarrolladas así lo consideren, yo pregunto ¿Es civilizado que una sociedad no pueda dar mejor ayuda a una mujer embarazada que autorizarle que le niegue a su hijo la oportunidad de vivir? ¿Es civilizado imponer al personal de salud que vaya en contra de su esencia que es curar y no dañar?

Nigún derecho humano puede exigirse si no se respeta el primero de todos: la vida. En una mujer embarazada la ciencia más avanzada y la experiencia de la persona más sencilla sabe y comprueba que hay 2 vidas que proteger.

La salud pública se procura cuando los servicios, los médicos y todo el personal de salud están para atender las enfermedades de la población con calidad y eficiencia, no para dañar, física, emocional, psicológica y moralmente a la mujer, no para matar indefensos.

La mujer embarazada necesita servicios médicos y psicológicos, de calidad y fácil acceso, en lo laboral, oportunidades de trabajo, horarios flexibles, guarderías y apoyos; no un aborto.

Para combatir la violencia e irresponsabilidad masculina, lo que necesita una mujer, son marcos legales y eficacia para hacerlos cumplir, lo contrario es encubrimiento, complicidad y fomento de las mismas.

Por el bien superior del niño, cuando esta sea la decisión libre, informada y responsable de la madre o de padre y madre, lo que necesitamos es que se agilicen los procesos de adopción.

Todo esto aunque no fácil, es obligatorio y posible para las instituciones del mismo gobierno. Cuentan además con la responsabilidad social de instituciones privadas, que en nuestro estado trabajamos al menos 2, y de muchas personas que ya lo estamos llevando a cabo.

Probablemente se diga que de todas maneras, seguirá habiendo mujeres que recurran al aborto, estamos conscientes de ello y no somos partidarios de que se meta a la cárcel, a quienes por falta de ayuda oportuna, o por ignorancia especialmente en las circunstancias más difíciles hayan recurrido a un aborto. Pero es urgente una gran difusión, educación de calidad y servicios en unidad de esfuerzos para que ninguna mujer aborte por no haberse enterado o no haber encontrado ayuda oportuna.

Por último, servidores públicos y todos a quienes me he dirigido, no caigamos en la trampa de creer que el aborto nos impulsará al desarrollo… En la ciudad de México, el aborto lleva legalizado once años y ha interrumpido la vida de 200, 000 bebés… ¿Después de cuántos abortos más creen que se acabará la pobreza, la marginación, la injusticia o la corrupción? ¡No es el camino correcto! Solo será posible disminuir estas dramáticas realidades, si las instituciones de gobierno así como las privadas nos unimos para combatir la pobreza, la injusticia, la ignorancia, la deshonestidad, la falta de oportunidades, la violencia, los abusos y la corrupción en el gobierno, en la sociedad y la familia, y nada de esto podrá combatirse sin educación en el respeto a los valores humanos universales de los cuales el respeto a la vida es el primero e inmediatamente después el amor hacia los demás que en su expresión mínima es no dañar.

L.H.F. María Margarita Buenfil Guillermo MB.

Fundadora de Ayuda a la Mujer Embarazada A.C.