¿Quien Gobierna México?

¡Vaya, ahora sí que el Presidente Peña Nieto se extralimitó en su iniciativa reciente!
El pasado 17 de mayo, en el marco del Día contra la Homofobia, el presidente anunció un paquete de reformas a la Constitución y al Código Civil para otorgar privilegios a las personas homosexuales en materia de matrimonio, adopción de menores y cambio sexo-genérico.
No será objeto de este artículo sustentar ampliamente el porqué no deben contraer matrimonio las personas del mismo sexo, aunque reconocemos su derecho de unirse con otra figura acorde a su realidad.

Nos oponemos categóricamente a la adopción de menores de parte de parejas del mismo sexo, porque privilegiamos el interés superior del niño y ellos tienen el derecho a ser adoptados por padre y madre que es justo lo que han perdido.

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Pero lo que excede cualquier límite es el hecho de pretender “garantizar el derecho a la identidad de género” basado en los “Principios de Yogyakarta”… ¡bueno, esto si que nos rebasa! Para quienes no sepan de que se trata, estos citados principios no tienen el peso de ningún Tratado internacional firmado por los Estados Parte de la ONU, como quien dice es el “pliego petitorio” de los grupos del lobby gay que han decidido por todos los demás lo que quisieran que adopten los países en materia de legislación y políticas públicas. Pero nada más… tendría la misma validez que redactar en Chicxulub lo que cualquier grupo quisiera y luego tratar de imponérselo a todo el mundo haciendo mención de los “Principios de Chicxulub”. Que el presidente Peña cite en su exposición de motivos este documento, preocupa y mucho….pues proviene de la dictadura de la ideología de género.

Primero diremos que en nuestro país se vive una democracia, hay elecciones para elegir a los gobernantes y las dictaduras no van con los mexicanos.

La Constitución establece claramente la división de poderes, así tenemos que al Ejecutivo se le atribuyen algunas funciones, al Legislativo hacer leyes, reformas o derogar las que sean obsoletas mientras que al poder Judicial le compete salvaguardar la Constitución e interpretarla, teniendo bajo su mando a los distintos jueces del País, dicho esto con muy pocas palabras.

El poder Judicial de ningún modo se puede tomar la atribución del poder Legislativo, ellos no tienen el poder para decirle al Congreso de la Unión o a la Cámara de senadores que legislen para armonizar leyes a sus criterios, pueden invitar a hacerlo a quien quieran pero ello no debe considerarse de carácter obligatorio, sobretodo porque es justo en los Congresos estatales y en el federal que quienes están desempeñando un cargo lo hacen en representación de los ciudadanos que votaron por ellos, podríamos decir que los legisladores “no se mandan solos”, llevan la voz de los ciudadanos y exigimos ser escuchados.

Aún con los exhortos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y del Senado de la República para armonizar leyes de acuerdo a los criterios de la Corte, dichas invitaciones quedan como tales, pues ni senadores, ni diputados locales o federales están obligados a cambiar nada que el Pueblo no les demande, siempre y cuando no contravengan las mismas leyes.

El Presidente pudo haber pedido a los mexicanos que se hiciera una amplia consulta nacional sobre el tema que le preocupa, y en ese sentido abrir un debate de calidad, pero de allí a enviar una iniciativa que dicho sea de paso además es inconstitucional por la materia de qué se trata, tenemos que decir que es un exceso, o hay ignorancia o bien dolo en contra de la familia mexicana.

El artículo 73 de la Constitución establece el sistema de competencias y atribuciones para las entidades federales y las estatales, y ¿Qué creen? Las leyes en materia civil y/o familiar no forman parte del catálogo, el Ejecutivo no puede enviar propuestas en este ámbito; y va más allá la Carta Magna, pues en el artículo 124 dispone claramente que aquello que no está contemplado no es de su competencia, sino que queda reservado para las autoridades estatales. Dicho esto se espera entonces que se deseche.

¿Qué le pasó entonces al Presidente? Parece que su radar está desenfocado, viendo más problemas donde no los hay y evitando los que tiene en abundancia. No quisiéramos pensar que la Ideología de Género nos gobierna.

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