Que haga ruido la Familia

Por: Ivette Laviada

 

Un año más para detenernos un momento este domingo 2 de marzo que celebraremos el Día de la Familia y hacer planes para festejarlo conscientes de que el único ingrediente que no debe faltar es la convivencia.

Es necesario tomar un tiempo para valorar el tesoro que tenemos en nuestra familia. Sabemos que por siglos ha sido un valor muy preciado y este nuevo milenio no es la excepción aunque pareciera que este valor se está perdiendo o se está debilitando porque así algunos nos quieren hacer creer o pensar sobreestimando las estadísticas de divorcio o de familias disfuncionales.

Es verdad el promedio dice que hay 1 divorcio por cada 3 matrimonios… ¿Pero qué no es una inmensa mayoría la que permanece unida?  Un nada despreciable 75% de parejas están tratando de dar testimonio de que sí es posible permanecer unidos y con el amor encendido hasta que la muerte nos separe, aunque a algunos les suene muy romántico o una total utopía lo cierto del caso es que allí alrededor del mundo están esas familias poniendo su granito de arena.

Quizá en algunos está permeando con mucho ruido el que hacen los matrimonios que se rompen, es un poco lo que sucede en el bosque…¡Cuánto ruido hace un árbol que cae! en cambio día a día el bosque crece en completo silencio, fortaleciendo el medio ambiente, llenando de oxígeno todo alrededor, permitiendo que la vida se siga desarrollando conforme a la naturaleza…así, día a día, sin ruido… pero aquel que tiene ojos puede voltear a ver todos los árboles erguidos allí.

Este año, propongamos algo distinto: ¡Que la familia haga mucho ruido! vamos a hacer notar a aquel que quiera ver que si hay muchas familias luchando por mantenernos en pie, a pesar de que en la sociedad muchas cosas invitan a hacer lo contrario.

Vamos a convivir en forma especial con los nuestros ¿hace cuánto tiempo que no estamos todos juntos? ¿Hace cuánto que no comemos sin que falte algún miembro? ¿Hace cuánto que no visitamos a los abuelos? ¿O a los tíos? ¿O que no vemos a nuestros primos?

Muchas veces  nos falta tiempo, sí, un mal de nuestro tiempo, pero el Día de la Familia se propone en domingo, día de asueto, así que no busquemos pretextos.

Todos necesitamos algo de esparcimiento, revisemos los pasatiempos de papás, hijos, hermanos y nietos, pongamos en un común denominador las ideas de todos y llevemos a cabo aquella que satisfaga a la mayoría.

¿Nos gusta el cine? Hagamos un cine-foro familiar, con palomitas y toda la cosa; escojamos una película y discutamos en familia lo que nos gustó y lo que no de la historia y cómo podría ésta tener impacto en nuestra vida, veamos qué valores propone y si advertimos anti valores vamos a fortalecer nuestro ejercicio de crítica constructiva.

¿Nos gusta algún deporte? ¡Formemos equipos! Si somos pocos en la familia, invitemos a tíos, primos y abuelos.  Si no tenemos espacio, siempre podemos ir a algún parque o si lo preferimos pueden ser juegos de mesa, lo divertido será estar juntos, no quién gana el juego.

Puede ser cualquier cosa, reencontrarnos: cocinar, salir en bicicleta, patines, pasear, explorar un sitio distinto.   México es un gran abanico de opciones con playas, cenotes, ruinas arqueológicas, lagos, montañas y más.

Seamos creativos, aprovechemos la tecnología si aplica a nuestro caso y  si parte de la familia vive fuera de la ciudad…busquemos acercarnos aunque sea por skype.

Lo que más fortalece a un individuo son sus lazos familiares, las anécdotas vividas en la familia forman el bagaje moral, cultural y espiritual de sus miembros; es dónde el amor, el respeto, la unión, la ayuda, los principios y valores encuentran su principal cauce para ir formando a la persona.

Hagamos mucho ruido, es necesario resaltar la trascendencia social de la familia y edificar una cultura favorable a la misma, que ésta sea la noticia este domingo. ¡Feliz Día de la Familia!

 

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