La situación actual económica ha llevado a muchas mujeres a ingresar al mercado laboral no tanto como un deseo de realizarse profesionalmente sino que lo han hecho por necesidad y ello ha llevando a la familia a una difícil posición.

Esto también ha provocado que las mujeres pongan en riesgo su salud debido a lo que significa la doble jornada de trabajo, pues se han incrementado los problemas de tensión psicológica, ansiedad, depresión, irritación y estrés laboral .

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En México se han hecho algunos diagnósticos que dan cuenta de esta problemática pero poco se ha hecho para corregirla y evitarla.

En España, el Instituto de Estudios Superiores de la Empresa (IESE) cuenta con un Centro Internacional de Trabajo y Familia, quienes promueven la conciliación de los mismos para permitir que mujeres y hombres puedan disfrutar una vida familiar a plenitud.

Para ello han desarrollado el Certificado Empresa Familiarmente Responsable, que no es equivalente al de empresa socialmente responsable, pues este primero tiene un mayor impacto no sólo en la comunidad, proveedores y clientes sino también en los empleados y sus familias.

Si el interés es que hombres y mujeres puedan vivir una vida plena, es decir que sea posible preservar a la familia, entonces es necesario que se armonicen tres actores claves de la sociedad: la familia, la empresa y el estado. Cada una tiene un papel destacado y por ende debe aportar a la solución lo que de suyo le es propio.

Ya se cuenta en el Senado con una Comisión de Familia quienes se están dando a la tarea de revisar la legislación pertinente y ver desde ese ángulo como podrían implementar políticas públicas que favorezcan a ésta; sin embargo no en todos los Congresos locales se cuenta con estas comisiones por lo que se dificulta la implementación de las propuestas. Es necesario entonces contar con consejos estatales y municipales de familia que se preocupen por crear conciencia del valor económico y social de la familia para facilitar la corresponsabilidad de los actores sociales.

Y en los Congresos Legislativos hacer lo propio para desde allí modificar leyes fiscales, del trabajo, de seguridad social y las que sean necesarias como por ejemplo que permitan a los papás tener licencia de paternidad de 3 meses como los tienen las mujeres; que existan estímulos fiscales para familias numerosas, que haya reducción del IVA para algunos productos que se consideran de uso básico como los pañales, ampliación del período de baja por maternidad como una opción sin goce de sueldo para no lesionar a la empresa o bien la reintegración al trabajo con horario flexible y leyes contra la violencia obstétrica por mencionar apenas algunas opciones.

A la empresa le toca para ser más eficiente y lidiar con problemas de ausentismo o de baja productividad derivadas de las tensiones que sufren las mujeres ofrecer horarios flexibles para que las mujeres puedan elegir los horarios de entrada y salida, que se ofrezca trabajo a tiempo parcial o dónde una misma plaza laboral pueda ser compartida por dos trabajadoras que la cubran dividiéndose el salario, que se brinde la oportunidad de semana laboral comprimida en las cuales haya libertad para trabajar más horas en ciertos días a cambio de medio día libre a la semana, o bien trabajo a distancia o por internet para que no tengan que abandonar la casa, lo que puede traducirse en administración por objetivos.

Aquí algunas propuestas que en otros países están dando resultados, al menos sería un inicio de las muchas cosas que se pueden hacer ¡porque la familia es muy importante!.

Por: Ivette Laviada