Durante la exposición de Obianuju Ekeocha, presidenta de Culture of Life Africa (Cultura de la Vida en África) ante más de 600 personas en una de las salas de conferencias de las Naciones Unidas en Nueva York nos fue revelando lo que su organización hace para promover la salud materna en el Continente que la vio nacer.

Lo primero que nos dio a conocer es que de los 54 países que conforman ese continente con más de mil millones de personas, con casi tres mil lenguas nativas, miles de tribus y grupos étnicos y muchos credos profesados no se puede meter a un cajón a toda esa región diciendo que hay “UNA cultura africana”, sin embargo si se puede decir que para casi todos ellos la vida humana se considera un don precioso y no una carga.

Uju 3a

La maternidad entonces es vista como un hito importante en la vida de cada mujer, sin embargo este valor por la vida humana se ve amenazado por las altas cifras de mortalidad materna que son ocasionadas por los servicios inadecuados, deficientes e insuficientes y las limitaciones en el sistema de salud, el bajo porcentaje de partos atendidos por personal sanitario especializado, así como el bajo número de personal de la salud sean médicos o personal de enfermería y parteras por cada 10,000 habitantes en diversas áreas de esa región.

En África las mujeres se mueren durante el parto por diversas razones: el mayor porcentaje corresponde a las hemorragias con 35%; seguido de hipertensión 18%; causas indirectas como anemia, malaria, VIH 18%; causas directas como embarazos ectópicos, embolia pulmonar, anestesia, obstrucción en la labor de parto 11%; septicemia 8% y aborto (inducidos y espontáneos) 9% según las estadísticas dadas por la Organización Mundial de la Salud en 2012.

Obianuju alzó la voz porque el aborto legal está siendo recomendado por muchas organizaciones y agencias occidentales como una solución, de modo que al igual que en muchos países, este asunto se ha vuelto muy controvertido, sobretodo porque en África es diametralmente opuesto a los valores compartidos sobre el respeto a la vida humana, y ello coloca a las comunidades africanas en una difícil situación pues tienen que debatirse entre sus creencias profundamente arraigadas y la presión ideológica de las sociedades más desarrolladas que de alguna manera los sostienen con importantes donaciones.

Saben que no existe ninguna correlación entre el aborto legal y la salud materna y para ello expuso como ejemplo el caso de Sierra Leona, en dónde el aborto es legal antes de las doce semanas. Dicho país ocupa el primer lugar en mortalidad materna con la lamentable cifra de 1360 mujeres fallecidas por cada cien mil habitantes, ocupando el lugar 191 de 191 países, en donde sólo el 31% de los nacimientos contaron con personal de salud calificado y el número de trabajadores de la salud con los que cuentan son 0.2 médicos y 2 enfermeras o parteras por cada diez mil habitantes.

Por otro lado se tiene a Egipto con leyes restrictivas del aborto, quien tiene la lamentable cifra de 33 mujeres fallecidas por cada cien mil habitantes, ocupa el lugar 63 de 191 países, el 79% de los nacimientos contó con personal de salud calificado y cuentan con 28 médicos y 35 enfermeras o parteras por cada diez mil habitantes.

Otros ejemplos de países con el acceso al aborto como Guyana, Etiopía o Nepal presentan cifras de 280, 350 y 170 mujeres fallecidas por cada cien mil habitantes en tanto que en países en dónde el aborto está prohibido como en Chile, Mauricio o Sri Lanka las cifras son de 19, 60 y 35 mujeres fallecidas por cada cien mil habitantes.

México tiene la cifra de 50 mujeres fallecidas cada cien mil habitantes y el 95% de los partos fueron atendidos por personal calificado, en la ciudad de México se tiene el acceso al aborto antes de las doce semanas y en el resto del país leyes restrictivas.

Como se puede apreciar, el aborto no es la solución para erradicar la mortalidad materna.
El Dr. Elard Koch de la Universidad de Chile ha demostrado con sus investigaciones que la reducción de estos índices ocurre si hay mejoras en el sistema sanitario, aumenta el nivel de educación y se apoya con más centros de salud materna.

En los países en vías de desarrollo, como África y tantos otros de Asia o Latinoamérica lo que las mujeres necesitan es que sus hijos puedan nacer y que tengan garantizado el acceso a la salud antes, durante y después del parto.

Aplaudimos por ello las reformas en materia de prevención de la violencia obstétrica recientemente aprobadas en Yucatán.

Por: Ivette Laviada