Un fenómeno demográfico que se refleja en un menor número de nacimientos


La lucha social en favor de la defensa de la vida avanza con el reconocimiento que hacen ahora líderes del movimiento proabortista

Un fenómeno demográfico que se refleja en un menor número de nacimientos recorre el mundo y obliga a los líderes a modificar el discurso donde enarbolaban el aborto como bandera de lucha.

Hoy el discurso proabortista tiene que evolucionar. No se trata de cancelar o negarle valor a las luchas que han emprendido, cientos, tal vez miles de organizaciones feministas en el mundo, pero a la luz del desarrollo mundial, estos grupos no se pueden quedar al lado de la historia.

De no asumir nuevos compromisos y tareas con un nuevo discurso, estaremos presenciando el otoño de los liderazgos feministas, que agotan sus posibilidades de desarrollo con sus propios discursos.

En los últimos días de febrero, Michelle Bachelet, ejecutiva de la Organización de las Naciones Unidas, en el área de la mujer habló de la desigualdad que impera y afecta a las féminas, pero agregó algo sustancial.

Esta desigualdad debe superarse con un trabajo compartido y responsable de hombres y mujeres, dejando de lado la lucha que durante años estuvo sólo en manos de las mujeres.

Más recientemente, organizaciones de la sociedad civil han reconocido la declaración de Frances Kissling, quien fuera representante de la organización pro-aborto Católicas por el Derecho a Decidir en Estados Unidos, como un cambio, diríase revolucionario, en la lucha de las mujeres.

La lucha social en favor de la defensa de la vida avanza con el reconocimiento que hacen ahora líderes del movimiento proabortista respecto al derecho que les confiere a los niños y niñas por nacer, reconocieron organizaciones de la sociedad civil.

Esto ni más ni menos representa una bomba puesta en la mesa de los grupos que se habían negado terminantemente a aceptar las razones de sus adversarios. Sin duda, esto representa algo muy profundo, cuyas repercusiones aún están por verse.

La red Pro Yucatán y el Centro de Estudios y Formación Integral para la Mujer de Cancún, Quintana Roo, reconocieron el valor y la honestidad intelectual de la Frances Kissling, líder del movimiento internacional de Católicas por el Derecho a Decidir, quien aceptó que el argumento de que las mujeres tienen el derecho a decidir sobre su propio cuerpo ha sido rebasado.

A través de un documento hecho público, la ex presidenta de la organización Católicas por el Derecho a Decidir en Estados Unidos, cuya filial en México se ha convertido en una de la principales organizaciones que maneja la agenda por el aborto, reveló que en la sociedad está ganando el derecho del bebé por nacer.

En opinión de la presidenta de la Red Pro-Yucatán, Ivette Laviada, y de la directora del Centro de Estudios y Formación Integral para la Mujer de Cancún, Quintana Roo, Patricia López Mancera, estas declaraciones reconocen que el argumento de las mujeres a decidir sobre su cuerpo es obsoleto, al ya no poder negar la existencia y valor del bebé por nacer.

En una colaboración periodística, Kissling, quien fuera representante de una de las principales organizaciones en favor del aborto en todo el mundo, reconoció que “ya no podemos fingir que el feto es invisible”.

Tenemos que poner fin a la ficción de que el aborto a las 26 semanas de gestación no se diferencía del aborto a las seis semanas de gestación. El feto es más visible en aquel momento, más que antes. El movimiento pro-aborto necesita aceptar su existencia y su valor.

Sin duda algo revelador que abre nuevos ángulos de análisis e interpretación del apasionante tema del derecho a la vida.

enriquesanchezmarquez@gmail.com