Derecho a decidir vs. Derecho a vivir

DERECHO A DECIDIR VS. DERECHO A VIVIR

Por: Ivette Laviada

En días pasados se realizó en España la III Marcha por la Vida, más de 300 organizaciones cívicas organizaron el evento el cual congregó a más de medio millón de personas en Madrid y salieron de sus casas por la misma causa en 44 provincias más.

El objetivo en ese país bajo el lema “Por el derecho a vivir, aborto cero” es la promulgación de una ley que proteja el derecho a la vida y reconozca la maternidad como un bien social.

En México no somos ajenos a ese objetivo, ya que desde que el Distrito Federal hiciera legal la interrupción del embarazo antes de la semana décima segunda se han muerto más de 60,000 bebés en gestación.

 

De esta problemática surge una cuestión, ¿Qué derecho es más importante: el de decidir o el de vivir?

El Dr. Jorge Traslosheros, investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, sostiene que “ los derechos fundamentales  de vida, libertad y justicia no pueden ser derogados por nadie”. De ahí que el punto central está en la mujer que no quiere ser madre y el derecho a vivir del concebido.

Si éste es el principal problema, ¿Cómo conciliar ambos derechos?

Estamos ante un asunto de derechos humanos, con implicaciones  éticas, jurídicas, sociales y culturales  de la mayor importancia en el cual se involucran por igual, el derecho innegable de la mujer a la libertad, pero también el derecho innegable a la vida de un ser humano.

El historiador aporta como posibles soluciones al dilema seis medidas que involucran a la sociedad civil y al Estado con sus  distintas instancias de gobierno para lograr conciliar en justicia el derecho a la vida y la libertad en bien de cada uno, de la convivencia social y de la cultura mexicana.

1)      Programas de prevención, muy en especial de educación sexual integral que va más allá de la simple información.

2)      Ampliar los servicios de seguridad social para las mujeres embarazadas ganando eficacia en el cumplimiento de garantías individuales y sociales según los artículos 4° y 123 de la Constitución

3)      Ampliar y favorecer políticas de adopción de niños por matrimonios establecidos y en posibilidades de educación en  ambientes de afecto, amor y responsabilidad

4)       Fortalecer los esfuerzos de grupos de la sociedad civil que ya se ocupan de la atención a la mujer embarazada y de los niños para adopción en coordinación con las oficinas del DIF en los niveles federal, estatal y municipal.

5)     Responsabilizar al varón de todos sus actos como  medida directa e inmediata de combate al machismo, en el caso concreto haciendo valer las disposiciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

6)      Todo lo anterior, agrega el académico, supone desarrollar una cultura centrada en la dignidad de la persona humana sustentada en el ejercicio efectivo de los tres derechos fundamentales: la vida, la libertad y la justicia.

En nuestro país ya son 18 estados los que ya plasmaron en su Constitución que la vida tiene un inicio indiscutible: la concepción y desde ahora todos los individuos cuentan con esa protección.

 La mujer que no quiera ser madre, puede dar a su hijo en adopción, de tal forma que su derecho a decidir sólo estará “interrumpido” durante la gestación para que se pueda preservar el derecho a vivir del concebido.

Si conoces a alguien con un dilema parecido puede recibir ayuda en VIFAC (Tel.927-14-14) o en Ayuda a la Mujer Embarazada (Tel.941-54-37).

 

 

 

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