El Dr. Traslosheros afirma que urge desarrollar una cultura centrada en la dignidad de la persona humana sustentada en el ejercicio efectivo de los tres derechos fundamentales: la vida, la libertad y la justicia.
Ahora que la sociedad mexicana se encuentra en un debate por la vida, el investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM, Jorge Traslosheros sostiene que el punto central está en la mujer embarazada que no quiere ser madre y ante lo que se debe pugnar por el derecho de la mujer a decidir en libertad y el del concebido a vivir.
Por tanto hace un llamado a que lo que se debe de hacer es conciliar ambos derechos: el derecho a la libertad y el derecho a la vida.
Es tiempo, dice, de afirmar el valor del ser humano “sin regateos” pues  es posible encontrar soluciones en bien de cada uno, de la convivencia social y  de la cultura mexicana.

En su opinión, la sociedad mexicana se encuentra  ante un asunto de derechos humanos, con implicaciones  éticas, jurídicas, sociales y culturales  de la mayor importancia en el cual se involucran por igual, el derecho innegable de la mujer a la libertad, pero también el derecho innegable a la vida de un ser humano.
El investigador, quien aborda la dimensión social y jurídica del debate, en el libro “El debate por la vida” sostiene que los derechos fundamentales  de vida, libertad y justicia no pueden ser derogados por nadie, “ni por la persona titular de los derechos, como tampoco por una mayoría de votos por amplia que sea”.
Por ello, el historiador aporta como posibles soluciones al dilema que parece abrirse entre el derecho a la vida y el derecho a la libertad, excluir los extremismos que nieguen el derecho a la vida de unas personas y también la libertad de otras.
Así, sugiere  seis medidas que involucran a la sociedad civil y al Estado con sus  distintas instancias de gobierno para lograr conciliar en justicia el derecho a la vida y la libertad:
1)      Programas de prevención, muy en especial de educación sexual integral que va más allá de la simple información.
2)      Ampliar los servicios de seguridad social para las mujeres embarazadas ganando eficacia en el cumplimiento de garantías individuales y sociales según los artículos 4° y 123 de la Constitución
3)      Ampliar y favorecer políticas de adopción de niños por matrimonios establecidos y en posibilidades de educación en  ambientes de afecto, amor y responsabilidad
4)       Fortalecer los esfuerzos de grupos de la sociedad civil que ya se ocupan de la atención a la mujer embarazada y de los niños para adopción en coordinación con las oficinas de del DIF en los niveles federal, estatal y municipal.
5)      Responsabilizar al varón de todos sus actos como  medida directa e inmediata de combate al machismo, en el caso concreto haciendo valer las disposiciones de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
6)      Todo lo anterior, agrega el académico, supone desarrollar una cultura centrada en la dignidad de la persona humana sustentada en el ejercicio efectivo de tres derechos fundamentales: la vida, la libertad y la justicia.
Es por ello que celebramos que Yucatán, se haya sumado a los 13 estados que ya plasmaron en su Constitución que la vida tiene un inicio indiscutible: la concepción y desde ahora todos los individuos cuentan con esa protección y la mujer que no quiera ser madre, está en todo su derecho, nadie la obligará a quedarse con el bebé, sólo tendrá que darlo en adopción.