En 2004 inicia en una ciudad de Texas, Estados Unidos la campaña 40 días por la Vida con una misión muy específica: rezar por el fin del aborto.

No es ningún secreto que quienes defienden el aborto le dicen a las mujeres que con eso les ayudan, que su derecho a decidir esta por encima de cualquier otro, que practicándose un aborto la vida sigue igual que siempre, que ver como pecado el aborto es sólo para las personas que practican la religión católica y en última instancia pueden dejar de serlo para liberarse de dichos “estigmas” que solo las oprimen, que nada debe interrumpir el libre desarrollo de su personalidad y que con su cuerpo pueden hacer lo que quieran.

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¿En realidad les ayudan? Como muestra, la propaganda de las clínicas abortistas que dependen o son filiales de Planned Parenthood es “Si algún día necesitas un aborto, estaremos aquí para apoyarte” cuando en realidad lo que quieren decir es “si algún día quieres matar a tu hijo, nosotros te ayudamos, te cobramos primero y después venderemos por partes el cadáver de tu hijo al mejor postor para seguir contando con recursos para ayudar a más mujeres”… hablando con la verdad ¡cómo cambia!.

Lo cierto del caso, es que se cuenta con evidencia y testimonios de muchas mujeres que se han practicado un aborto y que las cosas no salieron como les dijeron en dichas clínicas, pues sin ser católicas presentan sentimientos de culpa, afrontan trastornos de sueño, crisis de ansiedad, intentos de suicidio y muchas otras secuelas además de otras que son de carácter físico como enfermedad pélvica inflamatoria aguda, infertilidad, infecciones, por mencionar sólo algunas.

La comunidad de 40 días por la Vida,  para lograr su objetivo lleva a cabo una estrategia con tres componentes principales: la oración y el ayuno, la vigilia pacífica y la integración comunitaria.

Se invita a la oración y el ayuno a las personas de fe que puedan sumarse desde cualquier lugar durante los 40 días de la campaña, si son católicos se ofrecen ramilletes espirituales desde las diversas Parroquias dónde uno puede regalar Misas, comuniones, obras de misericordia, el rezo del rosario, el viacrucis, sacrificios, ayunos, oraciones, Horas Santas y visitas al Santísimo Sacramento; si son personas que profesan otra religión se suman con oraciones diversas.

La vigilia pacífica es un testimonio público y pacífico en el cual se fijan ciertos lugares en las diferentes ciudades para llevarlo a cabo con voluntarios que deseen participar apoyando la vida.

La integración comunitaria propone llevar mensajes optimistas del valor de la vida a cada rincón, sumando esfuerzos con los medios y los diversos actores de la sociedad en su conjunto.

A la fecha se han realizado estas campañas en alrededor de 636 ciudades de 36 países con resultados que pueden contar miles de vidas que se han salvado.

Como resultados concretos de estas campañas: se tiene conocimiento de 11,796 bebés salvados del aborto, 700,000 personas se han unido a orar; 230,000 han realizado las vigilias pacíficas, 133 empleados de centros de aborto han dejado sus trabajos, 73 centros abortistas han cerrado y así se pueden seguir contando acciones por la vida.

¿Te gustaría sumarte? Consulta la página de Facebook “40 Días por la Vida” o bien escribe a 40diasxlavidayucatan@gmail.com

La campaña inicia el 1º de marzo y hasta el 9 de abril, un magnífico regalo para esta Cuaresma.

Por: Ivette Laviada

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